Radne fue un ser “pisciforme” que en otra vida habitó en el mar, cerca de una isla del Mediterráneo frente a Brac. Millones de años más tarde, Radne ha despertado en un cuarto de tintes clínicos, experimentando dificultades para mover huesos y articulaciones. En la búsqueda por recuperar el movimiento, descubre objetos que se adaptan a dedos, tobillos, muñecas y cuello, convirtiéndose en amuletos que acompañados de dosis de agua marina, algas y arena, y con ayuda de la danza y el canto, hacen posible poco a poco recuperar agilidad, construyendo así un puente entre su pasado marino y esta etapa de adaptación.recuperación.
Radne no deja de ser una criatura ligeramente difusa debido al remoto y rico trasfondo de su origen, probablemente también ligado al mundo de los muertos.